El barco de los helados

Se cuenta que durante la Segunda Guerra Mundial las fuerzas armadas estadounidenses descubrieron que una forma extraordinariamente efectiva de mantener alta la moral de sus tropas era permitir que tuviesen acceso a pequeños lujos cotidianos que les recordasen la vida en la retaguardia. Como los helados, por ejemplo. Para los soldados que sufrían el clima infernal de las islas del Pacífico, con un calor pegajoso y agobiante, poder disfrutar de un poco de helado suponía un indescriptible placer (como diría un anuncio) que les ayudaba a soportar las miserias y las penalidades del frente. Pensando en eso, la Marina estadounidense construyó un barco cuyo único fin era producir y distribuir helados. En muchos artículos, libros o webs de anécdotas históricas se habla del Ice Cream Barge, el barco fabricante de helados, enviado al Pacífico para refrescar a los sufridos marines. Se dice que su coste había sido de un millón de dólares, y, según las versiones más exageradas, era capaz de producir helado a un ritmo de 1.500 galones (unos 5.700 litros) por hora.

¿Qué hay de verdad en esta historia? Pues no todo, aunque en parte sí que es cierta. La prensa de la época informó de la puesta en servicio del barco heladero, pero con bastantes inexactitudes. El Ejército estadounidense (no la Marina) construyó una serie de barcazas con casco de cemento para múltiples usos, principalmente como almacenes flotantes. No tenían propulsión propia, por lo que para desplazarse tenían que ser remolcadas por otros barcos. Ancladas en puertos o fondeaderos, eran utilizadas para abastecer a la tropa de todo tipo de suministros: municiones, uniformes, botas, comida... Entre ellas había algunas barcazas frigoríficas pensadas para almacenar carne y alimentos frescos. Contaban con máquinas para fabricar hielo, y, cómo no, helados. Medían ochenta metros de eslora y tenían una tripulación aproximada de veinte hombres. Al menos tres de estas barcazas frigoríficas entraron en servicio y fueron enviadas al Pacífico. Una de ellas se hundió en aguas de Saipan durante una tormenta cuando estaba siendo arrastrada por el remolcador Jicarilla.

9 comentarios:

  1. Hola.

    Quería felicitarte por el gran trabajo que haces en el blog.

    Y a modo de sugerencia, te propongo investigar la veracidad de la anecdota de que un submarino Americano tuvo que ser pintado de rosa en el pacífico.

    Anecdota que inspiró la película "Operación Pacífico" (operation petticoat en el original)
    He encontrado referencias a que posiblemente fué el "SS-194 Uss Sea Dragón" tras unas reparaciones en Filipinas.

    Un saludo y de nuevo enhorabuena por el blog

    Oscar

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    1. Gracias, Oscar, por la felicitación y por la sugerencia. La historia parece simpática. A ver si encuentro algo.
      Un saludo.

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  2. Este tema sobre los helados, y su gran aprecio por los soldados estadounidenses, me ha recordado un pasaje que leí en el libro "Némesis" de Max Hastings, donde contaba que cuando la tripulación de un destructor ó de un submarino en el Pacífico, rescataba en el mar a un piloto de la Armada derribado, ésta solicitaba al portaaviones donde servía el desdichado piloto, que les enviaran toda la cantidad de helado de que dispusieran, como "premio" a las labores del salvamento. Y el portaaviones, cumplía, y enviaba un buen cargamento de helado, agradeciendo el rescate.

    Saludos, Nonsei

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    1. Es que los helados estaban muy valorados, y en especial por las tripulaciones de la US Navy. Raro era el buque de gran tamaño que no contaba con máquina de helados.

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  3. Era muy común que los submarinos de la clase Gato y posteriores tuvieran una máquina de helados.

    En el libro "Submarino!" de Edward L. Beach, cuenta como instalaron, por primera vez, una máquina de fabricación de helados en el submarino USS Trigger, con su correspondiente "oficial de helados", cargo que recaía en las atribuciones del oficial más joven del submarino.

    http://en.wikipedia.org/wiki/Edward_L._Beach,_Jr.

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    1. Cierto. Como comenté a Gluntz todos los grandes buques estadounidenses tenían máquinas de helados. Y parece que también muchos de los no tan grandes. No sabía que fuese el caso de los submarinos de la clase Gato.
      Un saludo.

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    2. Aprovecho el comentario sobre el libro "Submarino...!", para ponerles un enlace a una reseña que he escrito sobre dicho libro.

      http://jarban02.blogspot.com.es/2014/09/submarino-de-edward-l-beach.html

      Saludos y felicitaciones por el blog.

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  4. Despues de mucho seguirte yo tambien quisiera felicitarte por tu excelente labor de documentacion y divulgacion de un periodo tan fascinante.
    Me gustaria proponerte que si es posible sacaras a la luz un oscuro bastante tapado, pasaje que se refiere al trato dado por parte de los soldados aliados a los miles y miles de prisioneros alemanes, y no me refiero solo al bando sovietico, casual e interesadamente no tan "tapado", me refiero a los americanos, e ingleses (creo que los franceses tenian algun campo de prisioneros a su cargo). Lei hace tiempo que se llegaron a producir episodios que en nada envidiarian a los ocurridos durante el conflicto aleman y eso que segun tengo entendido el trato a prisioneros americanos e ingleses (otra cosa son los sovieticos) fue hasta cortes en algunos casos

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    1. Gracias por la felicitación y por la sugerencia. La tendré en cuenta. Un saludo.

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